Seguimos con la ruta por pueblos de la provincia de Sevilla.
Se encuentra a 11 kilómetros de Sevilla, en la comarca del Aljarafe, aunque también por cercanía con la capital, desde el año 2003 pertenece a la comarca Metropolitana de Sevilla y tiene 8634 habitantes.
Localidad famosa a nivel patrimonial por estar ubicada en su término municipal las ruinas de Itálica, una de las principales urbes de la Hispania romana. Además del antiguo Monasterio de San Isidoro del Campo.
Comenzamos viendo el Ayuntamiento de la localidad, edificio moderno y funcional.
En segundo lugar visitamos el Monasterio de San Isidoro del Campo.
Antiguo monasterio primero cisterciense y posteriormente jerónimo, fundado por Guzmán el Bueno en 1301 para ser edificio monástico además de panteón familiar. El monasterio se edificó sobre una antigua ermita mozárabe en que según la tradición estuvo enterrado San Isidoro de Sevilla, hasta que fue trasladado a la Basílica de León en el año 1063.
El edificio es de estilo gótico y mudéjar con algunos añadidos barrocos. Exteriormente destaca su fachada almenada a modo de fortaleza y la torre barroca que espera una pronta restauración.
En el interior destacar la Iglesia con dos naves, siendo conocidas como las iglesias gemelas. Destacar los dos retablos principales, el mayor obra de Martínez Montañés y el del Santo Cristo. Este último, barroco de 1730 con imágenes atribuidas a Benito Hita del Castillo exceptuando el Cristo crucificado que preside, que es anónimo del siglo XVI.
Destacar también el Claustro de los Muertos, de estilo mudéjar y el refectorio.
Más adelante haré un reportaje con más información y fotografías de este Monasterio.
A unos metros del monasterio vemos el Depósito de Agua.
Después vemos algunas indicaciones y paneles informativos del Camino de Santiago ya que por Santiponce pasa la primera etapa de la Ruta de la Plata del Camino de Santiago, que comienza en Sevilla y termina en Guillena. Para seguir después en numerosas etapas hasta llegar a Santiago de Compostela.
Después avanzamos por la avenida de Extremadura con sus particulares gradas y terrazas, hasta llegar a la parroquia del municipio.
La Iglesia parroquial de San Isidoro del Campo y San Geroncio de Itálica, es un templo moderno de finales del siglo XX. Hasta su construcción, la parroquia estaba establecida en el Monasterio de San Isidoro del Campo, sus grandes devociones provienen de dicho edificio.
Preside el templo Nuestra Señora del Rosario Coronada, Patrona de Santiponce, obra de principios del siglo XVII atribuida con gran fundamento a Juan de Mesa. También encontramos la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, también del siglo XVII y atribuido a José de Arce.
Otras imágenes más recientes son las de la Divina Pastora, San Isidoro del Campo y Jesús Soberano.
Por detrás de la parroquia llegamos al casco antiguo del municipio y vemos la plaza de la Constitución y la calle Real, donde se ubica el Ayuntamiento viejo.
En la zona alta de la población, en la calle Trajano vemos las Termas Menores. Termas romanas de la época de Trajano (años 98 - 117). Los vestigios que se pueden ver tienen una superficie de 1500 metros cuadrados y corresponden con el área central y trasera de los baños, pudiendo reconocerse dos salas de temperatura caliente "caldaria", una templada "tepidarium" y otra para baños fríos "frigidarium".
Seguimos paseando por el centro de Santiponce y llegamos a dos de sus rincones más pintorescos, la plaza de Doña Saturnina, presidida por una cruz de hierro forjado entorno a la cual se festejaba antiguamente la Cruz de Mayo. Y en segundo lugar el Callejón de San Antonio con la hornacina del santo.
Justo al lado de la hornacina de San Antonio, nos encontramos el Teatro Romano de Itálica, ubicado en pleno centro de la localidad y a unos metros del Conjunto Arqueológico de Itálica, aunque está claro que gran parte de la actual población se asienta sobre ruinas romanas.
El Teatro fue edificado en tiempos de Augusto, en los primeros años de nuestra era y fue remodelado en época de Adriano. Estuvo en uso hasta el siglo IV d.C. y a partir de entonces empieza un proceso paulatino de abandono y soterramiento.
Tras el derribo de distintas casas se ha ido excavando todo el conjunto en las últimas décadas en lo que se denominó el Cerro de San Antonio, el cual ocultaba el Teatro Romano.
En el teatro romano tenían lugar la representación de obras trágicas, cómicas y espectáculos de mimo, vinculadas en su mayoría con ceremonias de culto al emperador.
Su eje mayor mide 98 metros y la superficie del pórtico mide casi 2500 metros cuadrados.
La "cavea" con una capacidad aproximada para 3000 personas se dividía en tres sectores divididos entre sí por corredores. Entre el graderío y la "orchestra" se sitúa el "balteus", un antepecho de mármol que la separa de las gradas, para acomodar a los espectadores de mayor rango social.
Sobre la superficie de escenario. el "pulpitum", se desarrollaba la representación y estaba cerrado por una fachada de gran altura, el "frons scaenae", de varios cuerpos decorados con elementos arquitectónicos y esculturas. Tres puertas "valvae" comunicaban la escena con la plaza porticada posterior.
El teatro se puede ver en altura desde la zona de San Antonio y recientemente desde un mirador que se ha hecho en la zona de las Siete Revueltas.
En la actualidad y desde que se restauró el conjunto en 2014 se realizan algunos festivales de teatro y danza en su interior con un aforo para 758 espectadores.
En la zona de expansión urbanística de Santiponce visitamos la Capilla de Nuestra Señora del Rocío, sede de la hermandad del Rocío de la localidad.
Damos un paseo por las calles y rincones de Santiponce, empezando en el Museo Municipal de Fernando Marmolejo.
Por último visitamos el Conjunto Arqueológico de Itálica.
Itálica fue la primera ciudad romana fundada en Hispania y también fuera de territorio romano. Al finalizar la segunda guerra púnica en Hispania, Publio Cornelio Escipión el Africano asentó a los soldados heridos en una ciudad turdetana que ya existía, en la zona alta del Aljarafe, en la ribera oeste del río Baetis, ubicada a medio camino entre las también ciudades turdetanas de Hispalis (Sevilla) e Ilipa (Alcalá del Río), y seguramente portuaria.
La ciudad romana fue fundada en el año 206 a.C. en un hábitat indígena de la Turdetania que se remonta al menos al siglo IV a.C. Dentro de su término hay yacimientos e indicios de su ocupación muy anterior, entre ellos argáricos y griegos. Durante la etapa republicana fue una ciudad importante, y mucho más en la época imperial, aun cuando nunca fue capital de provincia ni de convento jurídico.
La ciudad fue cuna de los emperadores Trajano y Adriano.
A pesar de la creencia general de que fue abandonada hacia el siglo IV d.C., lo cierto es que solo se abandonó la ampliación adrianea, replegándose la ciudad hacia algo más de su extensión primitiva, bajo el actual casco de Santiponce, donde continuó una vida de cierto prestigio en el Bajo Imperio y la época visigoda. Son numerosos los restos de esta época, y consta que sus murallas fueron restauradas por Leovigildo en el año 583, en el marco de sus luchas contra Hermenegildo.
Otra buena muestra de esta pervivencia y prestigio, al menos hasta el final del siglo VII, es la presencia de obispos italicenses en varios concilios cristianos, siendo el último en el que se documenta uno de ellos, un tal Cuniuldo, el XVI de Toledo, en el año 693.
Itálica llegó aún viva a la época musulmana, cuando varios autores árabes la mencionan con el nombre de Talikah/Taliqa. Es en el siglo XII cuando debió de ser realmente abandonada, pasando a ser un despoblado, llamado por los cristianos Campos de Tal(i)ca y también Sevilla la Vieja. Desde la época musulmana y hasta bien entrado el siglo XX será soterrada, expoliada, vandalizada y derribadas algunas de sus construcciones.
Por Real Orden de 13 de diciembre de 1912 Itálica fue declarada Monumento Nacional, pero, tras otras normas menores, no ha sido hasta el Decreto 7/2001, de 9 de enero, de la Junta de Andalucía, cuando se han delimitado claramente la zona arqueológica de Itálica y los ámbitos de su protección efectiva.
Entre los restos de lo que fue la "nova urbs" se destacan el anfiteatro, con una capacidad de 25000 espectadores, contaba con tres niveles de graderío. Bajo el nivel del antiguo suelo de madera del anfiteatro hay un foso de servicio para los diferentes espectáculos de gladiadores y fieras.
Destacan también el supuesto templo de Trajano (Traianeum), las termas mayores o de la reina mora, y las diferentes casas, de la Exedra, Neptuno, Patio Rodio, Hylas, la de los Pájaros y la del Planetario, todas ensoladas con hermosos mosaicos y con patios interiores que vertebraban la vida doméstica. Además también de restos de murallas, acueductos y cisternas.
Más adelante haré un reportaje específico con más información y fotografías.
¡Espero os haya gustado este reportaje!










