jueves, 7 de enero de 2021

Frigiliana


 

Seguimos la ruta por pueblos de la provincia de Málaga.

Hoy nos vamos a Frigiliana.

Este municipio se encuentra en la comarca de la Axarquía. Está situado a 58 kilómetros de Málaga y tiene 3062 habitantes. 

En la zona más oriental de la comarca malagueña de la Axarquía, en el Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama; a trescientos metros sobre el nivel del mar y con un microclima subtropical, surge su elogiado y premiado Casco Histórico, de herencia morisca, donde las calles estrechas, sinuosas y empinadas, los pasadizos, adarves y revellines forman un singular entramado urbano de pequeñas casas que se encaraman unas sobre otras. 

Una de la siete maravillas rurales del 2016 y también catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España.

Abajo vemos el Ayuntamiento de la localidad.






 Subimos por la calle Real buscando la parroquia.






Llegamos a la Iglesia parroquial de San Antonio de Padua, templo levantado en el siglo XVII sobre una ermita anterior erigida sobre una mezquita. En 1676 se terminaron las obras del templo parroquial, costeadas por Manrique de Lara, Señor de la Villa, y dirigidas por el arquitecto Bernardo de Godoy. La torre campanario es el antiguo alminar de la mezquita, de dos cuerpos rematada por una espadaña transformada en marco para el reloj del templo. 

 

 







 

El interior de la iglesia de San Antonio presenta una planta de cruz latina con coro alto a los pies, tiene tres naves separadas por arcos de medio punto elevados sobre pilastras. Para entrar en el interior de la iglesia debemos traspasar las puertas de madera que fueron construidas por el tallista residente en Frigiliana, Bartolomé de la Cruz, en 1859, como reza en la inscripción.

El retablo mayor es de estilo neoclásico y lo presiden las imágenes de Cristo Crucificado, la Inmaculada y San José, las tres tallas de los talleres de Olot.

En el crucero se levantan dos bellos retablos de mediados del siglo XX, en uno vemos la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y a sus pies en una vitrina las máscaras de los doce apóstoles que procesionan en la Semana Santa, en el otro lado contemplamos a Nuestra Señora de los Dolores, Patrona de Frigiliana y el Cristo Yacente a sus pies.

También destacar los pequeños retablos del Sagrado Corazón de Jesús y de San Antonio de Padua, ambas imágenes de los talleres de Olot. Además de las imágenes neobarrocas de San Antonio Abad, Cristo Resucitado y María Santísima de la Aurora.





















 Salimos del templo parroquial y muy cerca de este nos encontramos con la Fuente Vieja, edificada en el siglo XVII.







Después vemos el Palacio de los Condes de Frigiliana, también conocido como el Ingenio.

Finalizado el siglo XVI, los Manrique de Lara, que poseían el señorío de Frigiliana y sus tierras desde 1508, levantaron su casa solariega.

Se trata de un gran edificio, de estilo renacentista. Ocupa una superficie de más de 2.000 metros cuadrados, se construyó en parte con materiales procedentes del castillo de Lízar.

En la actualidad esta enorme mansión está destinada a la fabricación de la única miel de caña que se produce en Europa. 
 
 
 






 
 
Frente al Ingenio está situada la plaza de las Tres Culturas con un mirador con unas impresionantes vistas donde se ve al fondo el mar. 








Visitamos ahora la Casa del Apero, edificada en el siglo XVII. Tenía uso de almacén para los instrumentos de labraza, para dar cobijo a los animales de trabajo (que debió ser un importante número de mulos y asnos que trabajarían para el arreo de la caña y herramientas, según demuestra un documento de 1736 de los administradores del conde), y como almacén para algunos productos agrícolas, además de las viviendas para los trabajadores temporales o personal de los condes.
 
Actualmente tiene funciones de Centro Cultural, Oficina de Turismo y Museo Arqueológico.
 
 
 
 





 


Después vemos la Ermita de San Sebastián. Edificada originalmente a finales del siglo XVIII, el edificio actual es una remodelación del año 2003. La ermita se encuentra justo al lado del cementerio, cuyo acceso comparten ambos bajo un pórtico con arcos de medio punto sobre pilares y cubierta a cuatro aguas con artesanado interior de madera.
 
 
 



 
 
Damos ahora un paseo por las calles de este hermoso municipio, perdiéndonos por su barrio morisco, fijándonos en cada detalle, rincón, las calles empedradas o los numerosos adarves a modo de pasadizos y disfrutando también del entorno natural que lo rodea.
 
 
 









 










































 
Terminamos este recorrido viendo el antiguo Pósito, edificado en el siglo XVIII y actualmente usado como viviendas y comercios y por último os enseño la Ermita del Ecce Homo o del Santo Cristo de la Caña, pequeño templo del siglo XVIII donde se venera la imagen del Cristo Ecce Homo.









¡Espero os haya gustado este reportaje!




2 comentarios:

  1. Magnífico reportaje. Precioso el paisaje, el pueblo y su patrimonio.

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  2. Que belleza de paisaje, pueblo, rincones, eso sí que de cuestas, para bajar bien pero para subir...tendrán unas piernas bien musculosas. Fuera la guasa, es una maravilla el sitio.

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