Este año he estado en las vísperas y mañana del jueves de Corpus en Toledo. Hoy os pongo el reportaje de la festividad en sí, donde veremos la ornamentación de calles y fachadas, el desfile de la Tarasca y la procesión del Santísimo Sacramento.
La procesión del Corpus Christi en Toledo es una solemnidad católica, eucarística de tradición muy antigua que se celebra cada año en esta ciudad. Es la fiesta principal de los toledanos y de gran notoriedad entre los católicos españoles, habiendo sido declarada en 1980 de Interés Turístico Internacional.
Desde hace más de 600 años se viene celebrando en la conmemoración del Corpus Christi que es el siguiente jueves al octavo domingo después del Domingo de Pascua (es decir, 60 días después del Domingo de Pascua; formalmente es el jueves que sigue al noveno domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte). En 1990 se estableció el domingo posterior como festividad del Corpus Christi, aunque en Toledo se mantuvo la fiesta y procesión, el jueves como antaño.
Unos días antes de la fiesta empiezan las preparaciones tanto en las calles del recorrido como en la propia catedral. Las calles se cubren con los antiguos toldos que proceden de los gremios de tejedores y sederos. Estos toldos hacen de palio callejero al Santísimo Sacramento. Se instalan faroles de diversos estilos realizados por artesanos herreros toledanos. Las calzadas se salpican de plantas olorosas (cantueso, romero, tomillo). Los propietarios de las casas de todas estas calles adornan sus balcones con reposteros, banderas y otros ornamentos apropiados. La catedral también se ve engalanada con los cuarenta y ocho tapices flamencos del siglo XVII que se colocan en sus muros durante estos días especiales. Incluso son adornadas algunas calles contiguas a las del paso de la procesión, así como los patios de las casas particulares que ya los hemos visto en el reportaje del certamen de patios. Se ponen también hermosos y exuberantes exornos florales en las calles. Antiguamente se montaban altares aunque se prohibieron hace unos años, montándose alguno en escaparates o interiores de edificios.










































































Es curioso ver como lo días previos algunas calles se llenan de sillas encadenadas de particulares para reservar su sitio para la procesión.
El día anterior al Corpus, el miércoles por la tarde es el desfile con la Tarasca, los gigantones y cabezudos con banda de música y acompañamiento de dulzainas, para animar a los toledanos y prepararles para el día siguiente.
La Tarasca es un ser mitológico con origen provenzal. Según la leyenda este ser parecido a un dragón habitaba en Tarascón, Provenza y devastaba el territorio.
El Rey de Tarascón había atacado sin éxito a La Tarasca con todas sus filas y su arsenal, pero Santa Marta encantó a la bestia con sus plegarias, y volvió a la ciudad con la bestia así domada. Los habitantes aterrorizados atacaron a la criatura al caer la noche, que murió allí mismo sin ofrecer resistencia. Entonces Santa Marta predicó un sermón a la gente y convirtió a muchos de ellos al cristianismo.
En Toledo este monstruo tiene cuerpo de galápago, alas de vampiro y cabeza mezcla de león y serpiente, que desprende humo por la nariz y agua por su parte frontal. Se desconoce cuando aparece por primera vez en la procesión. La escultura que actualmente desfila es una réplica de 1985, de la original que es del año 1755 y esta sustituyó a una anterior.
La Tarasca representa a la herejía vencida por la Fe, siendo como una bestia del Apocalipsis con Ana Bolena bailando sobre la misma, en forma de pequeña muñeca inquieta, ya que esta mujer fue la impulsora del cisma anglicano entre Enrique VIII y los católicos. Esta figura se la conoce como la tarisquilla y representa los sentimientos pecaminosos que deben ser desechados.
A la Tarasca la acompañan los Gigantones y los cabezudos, este desfile pagano sale dos veces, el miércoles por la tarde y el jueves muy temprano antecediendo a la procesión religiosa.
La procesión del Corpus Christi se realiza el jueves por la mañana a partir de las once de la mañana. La comitiva es muy larga y un poco pesada de ver, compuesta por hermandades, capítulos, gremios, niños de primera comunión, instituciones y clero. Tras la carroza de la custodia desfilan las autoridades provinciales y locales y cierra la comitiva los militares.
La magnífica custodia procesional es obra del orfebre Enrique de Arfe del siglo XVI, más concretamente entre 1515 y 1523. A su vez envuelve un ostensorio de oro y piedras preciosas del año 1499 que perteneció a la reina Isabel la Católica.
Está realizada en plata de ley sobredorada, de estilo gótico y gran belleza arquitectónica, llena de detalles y pequeñas figuras. Tiene 18 kilos de oro, 183 de plata y se compone de 5600 piezas y 12500 tornillos.
La custodia procesiona sobre carroza barroca tallada y dorada.
En el ostensorio va colocado el Santísimo Sacramento.
¡Espero os haya gustado este reportaje!