El pasado día 2 de junio, martes de Corpus, en Toledo se celebró la procesión de Nuestra Señora de la Esperanza Coronada de San Cipriano.
Esta devota imagen procesiona en dos ocasiones, el martes de Pentecostés la conocida como Procesión del Voto y el martes siguiente, martes de Corpus, la Procesión de la Octava.
En la primera, la del Voto, se recuerda el agradecimiento que se le hizo a la Virgen en el año 1200 por la desaparición de la peste tras una procesión de rogativas, en esta se suele llegar a la Catedral y a la Iglesia de los Jesuitas. La Procesión de la Octava que es la que nos ocupa, es en la que la imagen procesiona por las calles de su barrio.
La imagen de la Virgen es una pequeña talla románica del siglo XI de una Virgen entronizada con el Niño en el regazo de unos 50 cm de altura. A finales del siglo XVI se comienza a vestir la imagen y se desplaza al Niño al costado izquierdo para que sea más visible al colocar los ropajes. Actualmente medio año se la venera sin sobrevestir y el otro medio con ropajes.
La Virgen en su origen tenía como advocación Nuestra Señora del Destierro, no será hasta el siglo XVII cuando pase a la advocación actual de la Esperanza.
La Virgen de la Esperanza fue Coronada Canónicamente el 8 de junio de 1952.
La imagen viste al estilo de las vírgenes gloriosas toledanas, elevada en una peana y rodeada de arco o ráfaga circular. Procesiona sobre unas andas de orfebrería, destacando del conjunto la peana.
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