lunes, 1 de febrero de 2021

Salobreña

 



Seguimos con la ruta por pueblos de la provincia de Granada.

Hoy nos vamos a Salobreña.

Este municipio se encuentra a 66 kilómetros de Granada, en la comarca de la Costa Granadina y tiene 12513 habitantes.
 
    Nos dirigimos a la cúspide del pueblo, situado encima de una enorme roca nos encontramos el Castillo de Salobreña.
 
Se conoce la existencia de una fortificación en Salobreña desde el siglo X. La fortaleza actual se levantó en época nazarí, el castillo árabe es el resultado del aporte de la arquitectura musulmana y cristiana.  

De planta trapezoidal, tiene tres recintos: el interior se corresponde en su disposición con el antiguo alcázar nazarí jalonado por cuatro torres: la Torre del Homenaje, la Torre Nueva, la Torre del Polvorín y la Torre Vieja; los otros dos, con una función defensiva, son una ampliación castellana de finales del siglo XV. Encontramos aquí la torre de acceso y la barrera exterior, flanqueada por dos torres más, El Cubo (de planta elíptica) y La Batería (de planta pentagonal). Finalmente la Coracha, que hace alusión a un sistema defensivo que protege una toma de agua y que presenta en sus extremos la Torre del Agua y la Torre de la Coracha o el Baluarte.
 
 
 
 
 
















A los pies del Castillo se encuentra el emblemático Paseo de las Flores, y caminos que bajan hasta la playa. Desde este paseo hay unas vistas preciosas del municipio y el mar azul, con el Peñón de Salobreña, que se confunde con el horizonte del cielo.

 

 













 


 Bajamos para pasar ante el Ayuntamiento, edificio moderno y funcional.








Volvemos a subir al casco antiguo buscando la Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, templo originalmente mudéjar del siglo XVI, edificado sobre los restos de la antigua mezquita de Salawbinya.
 
En verano de 1821 un incendio arrasó el templo, el cual fue posteriormente reconstruido por el arquitecto José de Contreras.
 
De sus dos portadas, la de la fachada principal es adintelada. La que se encuentra abierta en el muro lateral derecho, de inspiración mudéjar, es la más elaborada. Está construida en ladrillo, por doble arco carpanel y decorada con azulejos reintegrados en el siglo XIX.
 
 
 








 

Ahora vemos la Bóveda Medieval, es uno de los pocos elementos arquitectónicos que quedan de la antigua muralla. Es un pasaje abovedado que comunica el barrio del Albaicín con el núcleo de la antigua medina. Se levantó como contrafuerte exterior para ampliar la terraza donde estaba ubicada la mezquita, actualmente el lugar donde está la Iglesia del Rosario.









Muy cerca de allí vemos la plaza del Ayuntamiento, presidida por el antiguo consistorio que actualmente hace funciones de museo.













Antes de abandonar el casco antiguo nos damos un paseo por sus callejuelas, rincones, miradores y pasadizos serpenteantes.
 
 
 






















 
 
 
Termino este reportaje en la zona costera del municipio y con unas preciosas vistas desde el Peñón de Salobreña.



















¡Espero os haya gustado este reportaje!



3 comentarios:

  1. Salobreña es muy conocida pero nunca hemos estado, se ve un pueblo muy bonito y unas playas fantásticas.

    ResponderEliminar
  2. Hermoso lugar, gracias por este reportaje tan extenso.

    ResponderEliminar
  3. Bonito y muy completo reportaje, un saludo!

    ResponderEliminar