domingo, 23 de agosto de 2020

Baelo Claudia

 

 

Nos quedamos en el término municipal de Tarifa y nos dirigimos a la playa de Bolonia donde visitamos las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia.

La ciudad nació a finales del siglo II a.C. Es posible que Baelo Claudia tuviera algunas funciones de centro administrativo, pero la pesca, la industria de salazón y el garum (una salsa derivada del mismo) fueron las principales fuentes de riqueza.​ El emperador romano Claudio le concedió el rango de municipium (municipio romano).

La vida de estas poblaciones alcanzó pleno esplendor entre los siglos siglo I a.C. y siglo II d.C., iniciándose su decadencia a partir de segunda mitad del siglo II, cuando un gran maremoto arrasó gran parte de la ciudad. A sus desastrosos efectos se sumaron la crisis del siglo III y las incursiones de hordas de piratas, fundamentalmente mauritanos y germanos. Aunque experimentó un ligero rebrote en el siglo III, la ciudad fue abandonada definitivamente en el siglo VII.
 
 
 
 





 
 
 
 
El abastecimiento de agua de la ciudad se realizaba por medio de cuatro acueductos.
 
 
 
 

 
 
 
 
 
La ciudad estaba protegida por una cerca o muralla, reforzada con más de cuarenta torres de vigía, de las que se conservan las puertas principales de la ciudad, la que se dirigía a Gades, al oeste, y la que se dirigía a Carteia (cerca de San Roque). Hacia el Este, exístía una tercera puerta situada al norte de la ciudad, denominada Puerta de Asido.
 
 
 
 
 



 
 
 
 
 
En su trazado urbano se distinguen las dos vías principales de la ciudad romana: el decumanus maximus, que la recorría de Este a Oeste y en cuyos extremos se situaban las puertas de entrada a la ciudad, y el cardo maximus, que la cruza en ángulo recto y por tanto en dirección norte a sur. En las dos últimas fotografías vemos ruinas de viviendas.
 
 
 
 





 




También puede apreciarse la zona industrial con restos de las instalaciones para la fabricación del garum y las fábricas de salazón a pie de playa.












 En el centro de la ciudad vemos los restos de los edificios de la Curia, la Basílica, la plaza pública (el foro) y el Mercado.














Después llegamos a las termas y un poco más arriba al Teatro, el mayor edificio de la ciudad, con aforo de hasta 2000 personas.
 
 
 
 






 
 
 
 
 
Por último vemos los cuatro templos: tres dedicados a cada uno de los componentes de la Tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva) y uno dedicado a la diosa egipcia Isis, relacionado al culto isíaco en la península, descubierto recientemente por un grupo de arqueólogos del histdeutsch.
 
 
 
 

 



¡Espero os haya gustado este reportaje!




 
 
 

 

lunes, 17 de agosto de 2020

Tarifa

 

 

 

Seguimos con la ruta por pueblos de la provincia de Cádiz.

Hoy nos vamos a Tarifa.

Este municipio se encuentra en la comarca del Campo de Gibraltar. Está situado a 105 kilómetros de Cádiz y tiene 18162 habitantes.
 
Arriba y abajo vemos el Ayuntamiento del municipio situado en la plaza de Santa María















Después vemos la Iglesia Mayor parroquial de San Mateo Apóstol, edificada a principios del siglo XVI. Su estilo responde al gótico más avanzado o flamígero, si bien su fachada no llegó a terminarse hasta principios del siglo XVIII. Actualmente sigue sin concluirse la Puerta de los Perdones, en la fachada lateral.

El templo fue construido a expensas de D. Fadrique Enrique de Rivera, marqués de Tarifa, quien, debido a un pleito con los vecinos de la ciudad, lo dejó sin concluir en su fachada, esta se terminó dos siglos más tarde, de estilo neoclásico con piedra del lugar.

 

 






 



 



Después os enseño el Castillo de Guzmán El Bueno, es una fortaleza alcazaba califal. Erigido en el siglo X en la parte más alta del casco histórico  por orden del califa Abderramán III de Córdoba a la que se han ido sumando nuevos elementos defensivos, estilos y usos como su etapa palaciega durante el siglo XVI.

En su interior podemos ver la antigua Iglesia de Santa María, el templo más antiguo de la ciudad, actualmente con funciones culturales.













En la plaza de Santa María vemos el edificio de la Biblioteca Municipal, construido en el año 1924 de estilo neomudéjar.

Cerca en el barrio de Jesús o de la Aljaranda nos encontramos los restos de la antigua Iglesia de Santiago, templo de estilo gótico mudejar del siglo XIV.

 

 




 

 

 

A pocos minutos nos encontramos el Mirador de África con estupendas vistas del estrecho y del continente vecino y también vemos la Torre del Miramar, torre de origen almorávide que guardaba el acceso a la antigua medina.










Seguimos paseando por Tarifa y nos paramos ahora en el Mercado de Abastos, edificado en el año 1924 y de estilo neomudéjar.

Cerca de allí, bajando por la angosta calle de la Santísima Trinidad, llegamos a la plaza del Ángel donde se levanta la Iglesia de San Francisco de Asís. Originalmente edificada en el siglo XVI aunque reconstruida en el siglo XVIII. Destaca exteriormente su torre fachada.













Nos dirigimos a la Puerta de Jerez, tras la conquista cristiana se ampliaron las murallas y se abrió esta puerta. Se trata de una puerta intercalada entre dos torres cuadradas con acceso recto, formada por tres arcos consecutivos. El primero es de tendencia ojival, en piedra arenisca, tras él se abre una bóveda de cañón, separado de ella por una posible acanaladura de un rastrillo, se encuentra el primer arco de herradura y a continuación una bóveda de tendencia esquifada, que abre paso al tercer arco también de herradura, abierto hacia la población.

 El escudo situado en la parte superior de la puerta acompaña a la leyenda que recuerda la toma de la ciudad por Sancho IV el Bravo en 1292,  “MUY NOBLE, MUY LEAL Y HEROICA CIUDAD DE TARIFA”.

 

 





 

 

 

Después vemos algunos tramos de las Murallas Medievales, además del Castillo de Santa Catalina. En 1928, el cerro de Santa Catalina fue solicitado por la comandancia de Marina para construir un castillo que sirviera como complemento del faro de la Isla y albergara el semáforo del puerto. Las obras del esbelto edificio fueron acabadas en 1933, en un estilo historicista neogótico.






 


Terminamos este reportaje perdiéndonos por los rincones del municipio.




























¡Espero os haya gustado este reportaje!