martes, 11 de agosto de 2020

Iglesia de Santa María la Mayor la Coronada de Medina Sidonia

 

 

 

Seguimos en Medina Sidonia y hoy vemos en detalle la Iglesia parroquial de Santa María la Mayor la Coronada. Edificio gótico plateresco edificado sobre el solar de una iglesia anterior de igual nombre y en el mismo lugar de una antigua mezquita, data su estructura principal del siglo XVI mezclando elementos renacentistas, góticos y mudéjares.

La iglesia tiene tres puertas, dos exteriores, portada principal y puerta de la iglesia y una interior, por el claustro. La portada más antigua es la del castillo o tras coro que está hoy en desuso. La portada principal es de estilo herreriano, en el centro se encuentra Santa María la Coronada y a los lados, en los intercolumnios inferiores nos encontramos a San Pedro y a San Pablo. Todas ellas son estatuas italianas en mármol de carraca del siglo XVII. La puerta del claustro es de estilo plateresco, en el centro se encuentra la virgen de alabastro, imagen más antigua del templo, regalo de Alfonso X el Sabio, y a los lados motivos animales y vegetales. 

La torre del templo fue acabada en el siglo XVIII, de 41 metros de altura y de planta cuadrada,  se encuentra adosada a la fachada junto al claustro.

 

 







 

 

 

El interior del templo tiene planta de cruz latina con tres naves, siendo la central más grande y alta que las laterales. Las bóvedas de las naves son de crucería y se apoyan sobre arcos apuntados que a su vez, lo hacen sobre pilares mixtilíneos con baquetones. Los ventanales localizados en el muro están cegados. Por su parte las bóvedas del crucero, la capilla mayor y laterales presentan un entramado ornamental de estrellas, terceletes y plafones.

Destacar el retablo mayor, en el que trabajaron autores como Roque Balduque (1559), Juan Bautista Vázquez el Viejo (1575) y el decorador Miguel Vallés (1584). Sus calles y entrecalles formadas por 168 figuras, narran los principales misterios de la vida de Jesús y la virgen María. La imagen de la virgen María coronada preside el centro del retablo.

 

 










 

 

 

El coro está formado por un órgano obra de Juan de Hotigues en 1742 aunque reformado en 1868 por Francisco de Paula Carreo de Reina, es de estilo rococó. En el interior del espacio encontramos una ornamentada sillería de madera, cerrando todo el conjunto una reja de hierro forjada por Pedro Gómez de Castilla en 1631.

 

 



 

 

 

En la cabecera de la nave del Evangelio nos encontramos la capilla del Sagrario, con retablo de estilo rococó realizado en 1763 y presidido por la imagen de Nuestra Señora de la Paz, Patrona de Medina Sidonia.

 

 




 

 

En esta nave destacar también el retablo de Ánimas, realizado en el siglo XVIII en el que se encuentra la imagen del Cristo del Perdón, traído desde Sevilla en 1679 y obra del escultor Pedro Roldán. Aparece arrodillado con el torso desnudo dejando ver las heridas de la pasión, la bola del mundo que sirve de punto de apoyo representa el pecado original.

 

 



 

 

 

En el resto de la nave vemos diversas imágenes y retablos, destacando la portada del claustro de estilo plateresco con dos cuerpos diferenciados, el inferior formado por un arco de triunfo y con mayor ornamentación mientras que el segundo destaca en una pequeña hornacina la imagen de Santa María, obra de alabastro y que según la tradición fue regalada por Alfonso X a la ciudad en el siglo XIII.

 

 





 

 

 

En la nave de La Epístola entre diversos retablos e imágenes cabe destacar el retablo de la Virgen de la Antigua. Realizado en el siglo XVIII en estilo barroco-rococó, destaca por su colorido y composiciones pictóricas a destacar el óleo sobre cobre de la santa faz, una tabla de la virgen de la antigua atribuida a Juan Ruiz Soriano, la adoración de los pastores atribuido al círculo de Zurbarán y dos tablas góticas del siglo XV que representan a los papas San León Magno y San Gregorio.

También en esta nave destacamos la capilla bautismal con una pila bautismal renacentista de procedencia italiana.

 

 







 

 

Antes de salir del templo visitamos la sacristía, importante esta estancia por el mobiliario de armarios vitrinas y bancos realizados en el siglo XVIII. Por su parte la cajonera de estilo rococó dentro de la propia sacristía alberga la imagen de un crucificado de marfil.

Los lienzos de San Leandro y San Isidoro de Sevilla, obras de Juan Simón Gutiérrez; y la custodia procesional.

 

 

 



Para terminar nuestra visita vemos el claustro, de planta cuadrada, 16 metros de longitud y un solo cuerpo, las crujías están sustentadas mediante arcos de medio punto y llegada a pilares reforzados con estribos, todo ellos cubierto por bóvedas de arista.

 

 







 

 

¡Espero os haya gustado este reportaje!

 

 

1 comentario:

  1. Impresionante esta iglesia, parece una pequeña catedral.

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