El jueves 21 de mayo la hermandad del Rocío de Utrera seguía su camino hacia El Rocío partiendo desde los pinares de Aznalcázar. A media tarde la hermandad cruzaba el Vado del Quema entre los rezos y los cantos de los romeros, se bautizaban nuevos peregrinos y se vivían momentos de gran emoción. A última hora de la tarde la hermandad utrerana se presentaba ante la parroquia y la hermandad de Villamanrique de la Condesa. La carreta del Simpecado subió los escalones de la iglesia de Santa María Magdalena, tras pasar el Simpecado por la plaza los romeros desde los carros lanzaban los famosos mostachones de Utrera. Atardeciendo y entre sevillanas llegaba la comitiva a la Dehesa Boyal, lugar donde se realizaba la tercera y última pernocta. Al día siguiente llegaría la hermandad a la aldea del Rocío.
¡Espero os haya gustado este reportaje!





No hay comentarios:
Publicar un comentario