miércoles, 28 de octubre de 2026

Itálica

 



Hoy volvemos a Santiponce y visitamos el Conjunto Arqueológico de Itálica.

Itálica fue la primera ciudad romana fundada en Hispania y también fuera de territorio romano. Al finalizar la segunda guerra púnica en Hispania, Publio Cornelio Escipión el Africano asentó a los soldados heridos en una ciudad turdetana que ya existía, en la zona alta del Aljarafe, en la ribera oeste del río Baetis, ubicada a medio camino entre las también ciudades turdetanas de Hispalis (Sevilla) e Ilipa (Alcalá del Río), y seguramente portuaria.

La ciudad romana fue fundada en el año 206 a.C. en un hábitat indígena de la Turdetania que se remonta al menos al siglo IV a.C. Dentro de su término hay yacimientos e indicios de su ocupación muy anterior, entre ellos argáricos y griegos. Durante la etapa republicana fue una ciudad importante, y mucho más en la época imperial, aun cuando nunca fue capital de provincia ni de convento jurídico. 

La ciudad fue cuna de los emperadores Trajano y Adriano.

A pesar de la creencia general de que fue abandonada hacia el siglo IV d.C., lo cierto es que solo se abandonó la ampliación adrianea, replegándose la ciudad hacia algo más de su extensión primitiva, bajo el actual casco de Santiponce, donde continuó una vida de cierto prestigio en el Bajo Imperio y la época visigoda. Son numerosos los restos de esta época, y consta que sus murallas fueron restauradas por Leovigildo en el año 583, en el marco de sus luchas contra Hermenegildo. 

Otra buena muestra de esta pervivencia y prestigio, al menos hasta el final del siglo VII, es la presencia de obispos italicenses en varios concilios cristianos, siendo el último en el que se documenta uno de ellos, un tal Cuniuldo, el XVI de Toledo, en el año 693. 

Itálica llegó aún viva a la época musulmana, cuando varios autores árabes la mencionan con el nombre de Talikah/Taliqa. Es en el siglo XII cuando debió de ser realmente abandonada, pasando a ser un despoblado, llamado por los cristianos Campos de Tal(i)ca y también Sevilla la Vieja. Desde la época musulmana y hasta bien entrado el siglo XX será soterrada, expoliada, vandalizada y derribadas algunas de sus construcciones.

Por Real Orden de 13 de diciembre de 1912 Itálica fue declarada Monumento Nacional, pero, tras otras normas menores, no ha sido hasta el Decreto 7/2001, de 9 de enero, de la Junta de Andalucía, cuando se han delimitado claramente la zona arqueológica de Itálica y los ámbitos de su protección efectiva.

Entre los restos de lo que fue la "nova urbs" se destacan el anfiteatro, con una capacidad de 25000 espectadores, contaba con tres niveles de graderío. Bajo el nivel del antiguo suelo de madera del anfiteatro hay un foso de servicio para los diferentes espectáculos de gladiadores y fieras. 

Destacan también el supuesto templo de Trajano (Traianeum), las termas mayores o de la reina mora, y las diferentes casas, de la Exedra, Neptuno, Patio Rodio, Hylas, la de los Pájaros y la del Planetario, todas ensoladas con hermosos mosaicos y con patios interiores que vertebraban la vida doméstica. Además también de restos de murallas, acueductos y cisternas.










Empezamos viendo el edificio más imponente de la ciudad, el Anfiteatro, edificado en la época del emperador Adriano entre los años 117 y 138. 

Se encuentra al norte de la ciudad, a extramuros, aprovechando una vaguada natural que existía. Tenía una capacidad para 25000 espectadores y unas medidas de 160 por 124 metros. 

El graderío, cavea, estaba dividido en tres secciones según estatus social, estas secciones estaban comunicadas con distintos pasillos, puertas y escaleras. 

Bajo el nivel del suelo y cubierto originalmente con tablas de madera hay un foso de servicio llamado la fossa bestiaria para los distintos espectáculos de gladiadores, munus gladiatorum, y luchas contras fieras, llamadas venationes. 

El anfiteatro además contaba con varias salas dedicadas al culto de Némesis y Dea Caelestis.


















































En época romana toda la ciudad estaba amurallada teniendo un carácter defensivo a la vez que simbólico y religioso ya que la influencias de los dioses y sus templos llegaba hasta la muralla. Las primeras noticias históricas de las murallas son de mediados del siglo I a. C., Augusto las reformó, Adriano las amplió y Leovigildo las restauró en el 583. El perímetro máximo en el siglo II d. C., fue de más de 3000 metros, con un grosor medio de 1,5 metros.

Actualmente se pueden ver dos restos visibles, un torreón de la época de Augusto junto al teatro y un lienzo y una de las puertas de la época de Adriano junto al anfiteatro.

Bajo las murallas y las calles había un complejo sistema de cloacas, cisternas y acueductos que traían el agua desde distintos manantiales cercanos hasta la ciudad.







La ciudad se estructura con un trazado ortogonal, delimitando sus calles "vías" a manzanas rectangulares. 

Las vías destinadas al tránsito rodado se adaptan a las pendientes de la ondulada orografía y se pavimentan con losas de Tarifa. 

A ambos lados de las vías había aceras porticadas que salvaban la orografía con escalones. Desde estas aceras porticadas se accede en primer lugar a los tabernae, pequeños establecimientos dedicados al comercio y a los artesanos y detrás de estos se encuentran las domus o edificios residenciales. 

 









Empezamos viendo las distintas casas o domus que se pueden contemplar, unas excavadas al completo y otras en parte. La mayoría de las casas se acceden desde la vía principal, Cardo Máximo. 

El conjunto arqueológico corresponde a la Nova Urbs. Bajo el actual Santiponce está la Vetus Urbs de la cual hay partes excavadas como el Teatro y las Termas menores.

Os dejo el enlace de la entrada de Santiponce donde pueden verse tanto el Teatro como las Termas menores:

https://sevillanoviajero.blogspot.com/2026/09/santiponce.html





La Casa de la Exedra, ha sido clasificada como domus aunque tiene características especiales que hace que se la identifique también con un edificio semipúblico, posiblemente un colegio privado en el que además vivían sus dueños.

Ocupa toda una manzana de unos 4000 metros cuadrados.

A los lados de la puerta de entrada hay siete tabernae, tiendas públicas. Además hay otras dos en un lateral y otra en su parte posterior.

En el interior hay una domus con un patio porticado con pilastras que vertebra las distintas habitaciones y el patio a su vez cuenta con una gran fuente o piscina curvilínea. También hay unas termas con su propio patio distribuidor, letrina colectiva y una gran palestra que ocupa todo el largo de la casa y que termina en una gran exedra. Además destacar un mosaico de opus sectile, uno de los pavimentos más demandados por las clases pudientes.


















Después vemos la Casa de Neptuno, otro edificio grandioso que ocupa una manzana de 6000 metros cuadrados y que al no estar excavada completa y tener características similares a la casa de la Exedra, se cree que pudiera ser otro edificio semipúblico. 

Tiene termas y una gran cisterna para el almacenamiento de agua. Han sido excavados un Tepidarium y Caldarium que conservan los pilares de ladrillo del Hypocaustum.

El mosaico principal de la casa representa al dios Neptuno rodeado de un cortejo de criaturas marinas, todo en blanco y negro salvo la figura de dios, polícroma. Se cree que la sala donde se encuentra este mosaico fuera el Frigidarium.








Seguimos la ruta por Itálica y vemos ahora una pequeño mirador con una copia de la escultura heroica de Trajano que se descubrió en el conjunto arqueológico.

En el punto más alto de la ciudad estaba el Traianeum o templo de Trajano.

También en la zona más alta de la ciudad se encontraba la vía Cañada Honda desde la cual se podía ver la Vetus Urbs. En esta zona hay otras casas que están a medio excavar como la Casa de Cañada Honda o la Casa del Emparrado.















Después vemos la Casa de Hylas, otra lujosa casa que está excavada en parte.










Entre el Cardo Máximo y el mirador de la escultura de Trajano vemos dos casas.

En primer lugar la Casa del Patio Rodio, excavada en parte.









En segundo lugar en esta manzana vemos la Casa de los Pájaros, domus que toma su nombre por el mosaico de una de sus estancias. Fue la primera casa excavada al completo, restaurada y acondicionada con unos muretes bajos que separan las distintas estancias.

Su estructura es la de la típica domus romana. Un gran patio o peristilo porticado con pozo que vertebra las estancias, además de otros dos pequeños patios.

Cuenta con una importante colección de mosaicos, más trabajados en las estancias y más simples en las zonas de paso.

En la fachada principal se abren algunas tabernae, una de ellas con horno.
































Sigo con la Casa del Planetario, edificada en tiempos de Adriano, tiene una superfie de unos 1600 metros cuadrados. 

El mosaico que da nombre a esta domus cuenta con siete medallones con bustos que representan a divinidades planetarias: la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno y el Sol. Esta casa cuenta con una importante colección de mosaicos de buena factura.

En la fachada principal cuenta con varios tabernae entre ellos uno que fue una panadería ya que cuenta con dos hornos de pan.
























Terminamos este paseo por las ruinas de Itálica viendo las Termas Mayores.

Estas termas ocupan la superficie de una manzana completa de 32000 metros cuadrados, aunque parece ser que quedaron inconclusas. Este edificio junto al Traianeum fueron los más expoliados de la Nova Urbs. Solo está excavada una parte.

Era un centro de ocio que albergaba junto a otros servicios, los baños públicos. También tenía biblioteca, sala de masajes y vestuario.

Contaba con piscinas de agua caliente (caldarium), templada (tepidarium) y fría (frigidarium), además de salas de sudatorio (laconicum) y palestra de ejercicio.








¡Espero os haya gustado este reportaje de Itálica!



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