jueves, 8 de noviembre de 2018

Catedral de Zamora






Hoy vemos la Catedral de Zamora, siendo su nombre verdadero el de Catedral de San Salvador. 
Se distingue por ser la más pequeña y la más antigua de las once de Castilla y León. Fue declarada Monumento Nacional por Real Orden de 5 de septiembre de 1889.

Edificada entre los años 1140 y 1174 de estilo románico con posteriores reformas y añadidos.
 El templo románico en origen tenía tres ábsides, que debían ser parecidos a los de la colegiata de Toro y que se sustituyeron en el siglo XV por los actuales góticos. Los transeptos se cubren con bóvedas de cañón apuntado, las naves laterales con bóvedas de arista capilazadas, y la nave central con bóveda de crucería tardorrománica o protogótica.

Sobre el crucero, apoyado internamente, se alza el cimborrio, que es un tambor perforado por 16 ventanas sobre el que se elevan las dos cúpulas, una interna semicircular, gallonada, y otra externa ligeramente apuntada.

La torre del Salvador, de 45 metros de altura, se construyó a lo largo del siglo XIII, aunque el estilo es románico. Se cree que originalmente tuvo también una función defensiva. Sirvió hasta el terremoto de Lisboa de 1755 como cárcel del Cabildo. 













El claustro es de estilo herreriano, sobrio y sin ornamentación.










La planta de la Catedral es de cruz latina con tres naves, cabecera gótica y un crucero poco marcado en planta.


 Desde el claustro accedemos a la Catedral a través de una magnífica puerta de nogal, decorada en estilo grutesco con elementos vegetales, animales y humanos, es una verdadera obra de arte.









Primero vemos la Capilla Mayor, elaborada con una bóveda de crucería estrellada hoy prácticamente tapada por un gran escudo de Carlos V. Justo debajo se encuentra el Retablo Mayor, una joya de estilo neoclásico de mármol y bronce.

Salvaguardando el retablo mayor hay otras dos capillas. Estas son cuadradas y están coronadas también por sendas bóvedas de crucería estrellada, a la izquierda Nuestra Señora de la Majestad y a la derecha el Santo Cristo.











El Coro es obra de Juan de Bruselas y, después del Cimborrio, es la parte de la Catedral que a más estudiosos, curiosos y entendidos ha atraído a lo largo de los siglos. Tiene una grandiosa reja gótica que lo cierra, sencilla pero con una calidad extraordinaria.










Ahora vemos la Capilla de San Miguel o del Santísimo, renacentista y la más antigua de todas, en ella encontramos una talla de la Virgen con el Niño, un retablo renacentista y dos sepulcros pertenecientes a los Balbas, canónigos de la Catedral.








En la Capilla de San Nicolás vemos la imagen de la Virgen de la Esperanza, obra de Víctor de los Ríos. 









Después vemos la Capilla de Santa Inés, presidida por un retablo en la que se representa la Anunciación San Miguel y San Ildefonso y una escultura de San Inés. En un lateral se encuentra la sepultura de don Diego Arias de Benavides, arcediano de la Catedral.

En esta capilla se guarda el titular de la Cofradía del Santo Entierro, el Cristo de la Urna, obra del escultor sevillano Álvarez Duarte.









Seguimos y vemos en la Capilla de San Ildefonso, el altar del Monumento, realizado en el siglo XVIII en plata en su color y plata sobredorada. Lo integran un frontal, dos frontaleras con sus copetes, sagrario, candeleros, cruz de altar y ramilletes sobre ocho gradas.
La capilla está llena de sepulturas unas góticas y otras renacentistas.









Seguimos visitando el templo catedralicio y paramos ahora en la Capilla de San Bernardo presidida por el Cristo de las Injurias, uno de los mejores crucificados del renacimiento español, entre 1530 y 1560 de influencia italiana y autor anónimo.










Antes de salir del templo catedralicio vemos la Capilla de San Juan Evangelista.









Por último visitamos el Museo Catedralicio, allí podremos encontrar una magnífica colección de tapices flamencos así como tallas, piezas de orfebrería y bordados de gran relevancia artística.


















¡Espero os haya gustado este reportaje!



miércoles, 24 de octubre de 2018

Zamora






Hoy hacemos ruta viendo sus edificios más importantes por la ciudad de Zamora, capital de la provincia homónima y perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y León. Cuenta con unos 62390 habitantes aproximadamente.

Abajo podéis ver el Ayuntamiento de Zamora, edificio de principios del siglo XX, presidiendo la Plaza Mayor. Justo enfrente vemos el Ayuntamiento Viejo, edificio porticado comenzado a construir en el año 1484.










En el lado oeste de la Plaza Mayor vemos la Iglesia parroquial de San Juan Bautista, edificada a mediados del siglo XII y de estilo románico. En su interior en una de las capillas se encuentra la devota imagen de la Virgen de la Soledad, obra del imaginero zamorano Ramón Álvarez en 1886.












Ahora vemos la Catedral de El Salvador, distinguiéndose por ser la más pequeña y la más antigua de las once de Castilla y León. Fue declarada Monumento Nacional por Real Orden de 5 de septiembre de 1889.

Edificada entre los años 1140 y 1174 de estilo románico con posteriores reformas y añadidos. El elemento más característico es su cimborrio.

El retablo mayor es de estilo neoclásico del siglo XVIII de mármoles y bronce dorado.

Debe destacarse también el coro, que fue construido entre 1512 y 1516 por Juan de Bruselas.
















Detrás de la Catedral podemos ver el Palacio Episcopal de Zamora, el edificio actual es fruto de una fuerte remodelación realizada en el siglo XVII durante el obispado de Cavanillas (1755-1766).







Después vemos las murallas de la ciudad de entre los siglos XI y XIII y el Castillo, de cimientos prerrománicos y estructura general románica con posteriores reformas (siglos X al XVII).












A los pies de la ciudad pasa el río Duero y cruzándolo vemos el Puente Nuevo o de Piedra,  construido entre los siglos XII y XIII. No obstante, lo que hoy se puede contemplar es en su mayor parte posterior, ya que una riada en 1556 hizo que prácticamente tuviera que ser reconstruido.









Junto al río os enseño la Iglesia de Santa María de la Horta, de finales del siglo XII de estilo románico, fue casa matriz de los Caballeros Hospitalarios.











Volvemos a subir al casco antiguo de la ciudad por la famosa cuesta de Balborraz.







 

Seguimos nuestra ruta por las calles zamoranas y os enseño el Palacio de los Momos, actual Palacio de Justicia, edificio de estilo gótico tardío construido a principios del siglo XVI. En la zona hay varios edificios modernistas interesantes, os pongo una fotografía del antiguo casino, actualmente edificio del Círculo de Zamora.










Os enseño otros dos templos, la Iglesia parroquial de San Vicente Mártir, de estilo románico de finales del siglo XII y en segundo lugar la Iglesia de San Cipriano del siglo XI también de estilo románico.














Nos paseamos por las estrechas y empedradas rúas del casco antiguo.











Visitamos ahora el Museo de Semana Santa donde se exponen los distintos grupos escultóricos procesionales sobre sus pasos. Junto al museo se encuentra el monumento de Barandales, personaje avisador de las procesiones mediante campanas que lleva en las manos.




























Justo al lado del museo se encuentra la Iglesia de Santa María la Nueva, templo de comienzos del siglo XII de estilo románico.













Nos vamos ahora a la Plaza Viriato y en su centro vemos el antiguo Hospital de la Encarnación, actualmente Diputación Provincial. Edificio de principios del siglo XVII, obra del arquitecto Juan Gómez de Mora, aunque con reformas y ampliaciones de los siglos XIX y XX.









 Ahora vemos la Iglesia de la Magdalena, Monumento Nacional desde 1910. Románica, construida en los siglos XII y XIII. Además de su bellísima portada destaca, en su interior, un sepulcro de finales del románico de corte orientalizante.














Después os enseño el Teatro Ramos Carrión, edificio modernista de Francisco Ferriol. 









Por último vemos la Iglesia parroquial de San Pedro y San Ildefonso, templo de mayor tamaño e importancia de la ciudad después de la Catedral. Es Monumento Nacional desde el año 1974. En su interior se custodian los restos de San Atilano, patrón de la ciudad y de San Ildefonso de Toledo.














¡Espero os haya gustado este reportaje de Zamora!