lunes, 20 de mayo de 2019

Alcalá de Guadaíra




Seguimos con la ruta por pueblos de la provincia de Sevilla.

Hoy nos vamos a Alcalá de Guadaíra.

Este municipio se encuentra en la comarca de Los Alcores. Está situado a 17 kilómetros de Sevilla y tiene 75256 habitantes.
Cuenta con un patrimonio histórico y natural de considerable interés.


La presencia del Río Guadaíra, en cuyo margen ha habido molinos desde la época romana y la cercanía de grandes cortijos donde se trabajaba el trigo han hecho de Alcalá de Guadaíra una ciudad con gran tradición panadera.

Aunque en la actualidad esta industria ya no es el pilar económico de la población, sí sigue siendo su seña de identidad: los sevillanos continúan asociando su nombre al pan artesano y de calidad, llamándola con cariño Alcalá de los Panaderos.


Arriba y abajo os enseño el Ayuntamiento del municipio, edificado en el siglo XVII, antiguamente fue el Hospital de San Ildefonso para pobres.






El consistorio se encuentra en la plaza del Duque, una de las plazas principales del municipio, de planta casi triangular destaca por sus jardines, fuente central y bancos de cerámica.










Desde esta plaza subimos por la pronunciada cuesta de la calle José Lafita hasta llegar a la Iglesia parroquial de Santiago el Mayor, templo de principios del siglo XVI de estilo gótico mudéjar con posteriores reformas en el siglo XVIII.












El interior del templo tiene tres naves de cinco tramos y ábside poligonal. Los tramos correspondientes a la cabecera se cubren con bóvedas de crucería o nervaduras, mientras que el ábside queda bajo una bóveda de casetones. En el primer tercio del siglo XVIII se le añadieron tres tramos más al cuerpo de la iglesia, que fueron cubiertos con bóvedas de cañón en la nave central y bóvedas de arista en las laterales. La iglesia contiene en su interior varios retablos que datan de los siglos XVI y XVIII. Muy interesante es el retablo de Ánimas que proviene del despoblado de Gandul que trataremos en otra entrada y la capilla de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
























 Salimos de esta iglesia y subimos al recinto fortificado y allí vemos el Castillo de Alcalá de Guadaira, resultado de un continuo proceso de superposiciones y transformaciones de estructuras militares y domésticas, que comenzarían con un primer asentamiento ibérico.

El actual Castillo comenzó a construirse entre la segunda mitad del siglo XII y primer tercio del siglo XIII. Desde mediados del siglo XIII y hasta principios del siglo XIV la fortificación toma su forma definitiva, apoyada en las construcciones y trazados anteriores almohades; siendo el castillo durante este tiempo el baluarte defensivo de Sevilla en la frontera con el Reino de Granada.

El castillo se ubica en el extremo oeste del conjunto y hasta él se llega a través de la explanada de la desaparecida villa medieval. Presenta por el exterior una barbacana, parcialmente destruida en su flanco norte y estructuralmente está formado por un total de once torres con sus trozos de murallas intermedios correspondientes, y en él se distinguen tres recintos interiores independientes entre sí y bien diferenciados.













Dentro del recinto fortificado se encuentra el Santuario de Nuestra Señora del Águila, Patrona de Alcalá de Guadaíra.

Se trata de un templo gótico mudéjar del siglo XIV que se levantó sobre una antigua mezquita, en un solar en el que al parecer anteriormente existió una iglesia visigótica.

Fundada en la época del rey Fernando III, este templo tuvo carácter de parroquia bajo la advocación de Santa María del Castillo, hasta el siglo XVIII.

Su torre de planta cuadrada y coronada por almenas, corresponde al alminar de la antigua mezquita, aparece aislada y con ventanas de ascendencia mudéjar.


















Antes de salir del recinto fortificado nos asomamos desde sus murallas y vemos la ciudad a los pies.







Ahora nos vamos a la ladera del cerro del castillo lo que se conoce como el Arrabal de San Miguel, allí vemos primero el Arco de San Miguel, en la coracha que protegía las faldas del castillo se abrió en el siglo XIV esta puerta de acceso.

Avanzando un poco nos encontramos la antigua Iglesia de San Miguel, de estilo mudéjar edificada en el siglo XIV. A mediados del siglo XX fue rehabilitada convirtiéndose en centro cívico.












Después volvemos a bajar al centro de Alcalá y vemos el Convento de Santa Clara, regido por monjas clarisas. Se edificó en el siglo XVII con posteriores reformas, la más importante tras los sucesos de la guerra civil.











A pocos metros de este convento se encuentra el Teatro Gutiérrez de Alba, finalizada su construcción en el año 1931 por el arquitecto sevillano Juan Talavera. Además de este teatro céntrico el municipio cuenta también con el Teatro Auditorio Riberas del Guadaíra de reciente construcción.







Ahora os enseño algunos detalles de distintas casas del centro del municipio.











Después vemos la Iglesia parroquial de San Sebastián, antigua ermita del siglo XIV en extramuros, que entre los siglos XV y XVI la absorbe el núcleo urbano y es ampliada y convertida en parroquia, es de estilo mudéjar. Sufrió importantes reformas tras los sucesos de la guerra civil.

















Bajando la calle San Sebastián llegamos al conjunto del Parque Centro y el Museo de Alcalá de Guadaíra, resultado de la rehabilitación de un conjunto industrial de principios del siglo XX, también en los alrededores en encuentra la Casa de la Cultura.









Cerca de allí y en la callejuela del Carmen visitamos la Capilla del Carmen del Colegio Salesiano, antiguo convento del Carmen. Construida en el siglo XVIII con posteriores reformas, la más importarte tras los sucesos de la guerra civil. En el muro izquierdo está adosada la Capilla del Santo Entierro, sede de la hermandad del mismo nombre.












Nos vamos a la ribera del río Guadaira y primero vemos el Puente de los Panaderos por el cual pasaba el tren de los panaderos.








En segundo lugar vemos el Puente de Jesús Nazareno o Puente Romano, la tradición asegura que el puente de Jesús Nazareno es de origen romano. Ya en 1846 Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico lo calificó de romano y el ilustre ingeniero de caminos Carlos Fernández Casado en su Historia del Puente en España de 1939 lo catalogó así. Aunque no existe una datación exacta del origen del puente, su historia está muy vinculada con la fortificación que desde la época ibérica ha existido en el emplazamiento del castillo. Puente y castillo disfrutan de una posición estratégica y complementaria, el primero situado en un vado natural del río y el segundo sobre una atalaya que domina el vado y a la vez la campiña.









Cruzamos el puente y a pocos metros se encuentra el Cerro del Calvario, coronado por la Ermita de San Roque, forma parte de un antiguo recorrido penitencial del que dan testimonio algunos templetes que quedan en la ladera del cerro.

El edificio presenta actualmente una sola nave, aunque originalmente debió tener crucero. La obra inicial parece ser del siglo XVI, si bien se produce una reconstrucción casi completa a finales del siglo XIX.








Volvemos al río Guadaira y vemos ahora el Puente del Dragón, construido en el año 2007, es el único puente figurativo de Europa.







Por último y en la ribera del Guadaíra existen numerosos molinos de época islámica y bajomedieval.

Os traigo fotografías de el molino de la Aceña, el molino de Realaje y el molino del Algarrobo.








¡Espero os haya gustado este gran reportaje!



2 comentarios:

  1. Un pueblo muy cercano a Sevilla con mucho patrimonio que ofrecer y poco conocido en la capital.

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  2. Ha sido todo un descubrimiento, habrá que dar un paseo por Alcalá.

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